Teruel, una de las provincias más rezagadas de España que requiere importantes mejoras en comunicaciones y urgentes inversiones, vuelve a obtener del Gobierno Central la “negativa” por respuesta al decidir no construir la autovía A-40 entre la capital turolense y Cuenca, así nos lo anunciaba el Secretario de Estado de Planificación y Relaciones Institucionales del Ministerio de Fomento, Víctor Morlan el 19 de enero.
La declaración de impacto ambiental negativa del Ministerio de Medio Ambiente parece ser la causa, una declaración que ha tardado casi 6 años en emitirse para dar esta solución, se trata de algo totalmente intolerable e indignante y vuelvo a insistir en la idea, como ya he hecho en otras ocasiones, que es habitual que desde el Gobierno de la Nación se dispense a esta provincia un nefasto e inmerecido trato, por ello algo deberíamos de hacer los turolenses y alguna medida tajante deberíamos adoptar para al menos intentar que cambien de actitud. Estos más de 5 años que se han empleado para emitir la declaración ambiental negativa, se podían haber aprovechado para buscar otros trazados de la vía que cumpliesen con la normativa medioambiental, lo que sucede es que desde Madrid no existe voluntad política para hacer esta autovía, que para Teruel es realmente importante al suponer una vía de enlace con el centro y sur de España, fundamental para conseguir un mayor desarrollo y para vertebrar la provincia en el contexto global.
Con respecto al impacto medioambiental y desde el respeto que me merece el medio ambiente, en ocasiones, cuando viajo por España veo y comparo las obras e infraestructuras que se ejecutan en otros territorios y realmente pienso que no a todos se requieren los mismos niveles de exigencia en el cumplimiento con el medio ambiente.
Una vez más la población turolense se siente decepcionada ante la respuesta de no ejecutar la A-40. Vemos como continuamente se nos ponen trabas en cuestiones tan básicas como las mejoras en las comunicaciones e inversiones en infraestructuras y deberíamos reaccionar de manera contundente ante tanto engaño y ante la falta reiterada en el cumplimiento de los compromisos con esta provincia. Sí es verdad que en Aragón se esta dando una respuesta unánime por todas las instituciones, los partidos políticos y agentes económicos y sociales para que esta autovía se lleve a cabo con un cambio de trazado en los puntos necesarios por su impacto medioambiental, pero también desde el Gobierno Central debería mostrarse, y no lo hace, una mayor sensibilidad con esta provincia tomando en serio las promesas hechas, y no solo acordarse en épocas electorales con muchas palabras y propuestas, porque aquí lo que necesitamos son hechos y compromisos cumplidos.
El PAR aboga para que se busquen alternativas de trazado que permitan y hagan viable la autovía A-40, para que se invierta el tiempo en estudiar y realizar los cambios y medidas correctoras que se precisen facilitando que la autovía pueda ser una realidad en el periodo más breve posible, ya que son muchos los años que se esta demorando en trámites administrativos y Teruel no se merece este bloqueo en el tiempo, que cada cuatro años se vuelva a insistir sobre los mismos proyectos y que no se busquen soluciones.
No deberíamos dar ni un paso atrás en cuestiones de esta naturaleza, y desde luego los turolenses tendríamos que darnos cuenta y reflexionar sobre el uso que se hace de nuestros votos y cuanto valen para aquellos que gobiernan en Madrid.