Mucho se está escribiendo estos días sobre las manifestaciones del pasado sábado 21 de febrero en Teruel y Alcañiz, convocadas por la plataforma Teruel Existe y apoyadas por diferentes fuerzas sociales y políticas, entre ellas el PAR, para reivindicar la construcción de las autovías A-40 y A-68.
Con esta acción se pretendía, creo que por todos o la mayoría de los que asistimos, demandar lo que creemos justo y merecido para la provincia de Teruel, que contemos con unas infraestructuras y vías de comunicación que nos permitan desarrollarnos y progresar, agilizando tramites y evitando aquellos que son evitables, porque el PAR considera que podrían iniciarse las obras y entre tanto buscar trazados alternativos en aquellos tramos con afección medioambiental, tal y como ha sucedido con otras infraestructuras para las que también existían negativos informes ambientales. El querer crear polémica entorno a estas movilizaciones, desde luego, no es la finalidad que se perseguía desde el PAR y esperamos que desde la responsabilidad y el respeto sirvan para algo más, para alcanzar vías de solución que permitan agilizar las obras y dotar de una vez a esta provincia de unas infraestructuras dignas y acordes con los tiempos que vivimos.
El apoyo que mostró el PAR a estas manifestaciones se realizo desde el respeto a nuestro socio de gobierno, ello no quiere decir que tengamos que renunciar a pedir al Gobierno Central lo que consideramos justo e imprescindible para Teruel, que forma parte del contenido de nuestro proyecto político y que reiteradamente, desde hace mucho tiempo, venimos reivindicando con independencia del color de quien ostente el gobierno del Estado.
El calificarnos, como algunos maliciosamente han hecho, de “derecha rancia”, viene a reflejar, a parte de cierta “ojeriza”, que poco o nada conocen de cuales son los ideales del PAR, que lejos de ser un partido defensor de ese nacionalismo radicalizado, cerrado y extremista, incapaz de llegar a acuerdos y de fanatismos exacerbados, el PAR es un partido abierto, realista, integrador, dialogante, capaz de ofrecer estabilidad en el gobierno de Aragón defendiendo ante todo los intereses de esta tierra, y que no por ello, cuando consideramos que se nos trata injustamente o que se perjudica a este territorio, nos mostremos reivindicativos, como en este caso, pidiendo la construcción de ambas carreteras que llevan un importante retraso y que éste no debe prolongarse durante más tiempo.
La masiva presencia de ciudadanos en estas manifestaciones, el apoyo mostrado por comerciantes y empresas, incluso por militantes o simpatizantes del PSOE a título personal, demuestra que la gente principalmente sale a la calle por el descontento que produce que tengamos que sufrir retrasos en obras e inversiones tan necesarias para la provincia, que llevan mucho tiempo reivindicándose y en tramitación, y que después de todo la solución únicamente sea que volvamos a esperar. ¡La paciencia también tiene un límite y el sentir social pretendemos que se valore!