Huesca.- La comisión permanente del Comité intercomarcal del Partido Aragonés en el Alto Aragón, a través de su presidencia, ha exigido “una rectificación a los recortes de inversión determinados por el Ministerio de Fomento que suponen la paralización y aplazamiento de obras de mejora en las infraestructuras altoaragonesas de transporte por carretera, que resultan imprescindibles y urgentes para el fomento del desarrollo de nuestro territorio y para el bienestar de los ciudadanos”.
Esta rectificación, a juicio del PAR del Alto Aragón, “es factible por varias vías. Por un lado, después de que el Ministerio no haya comunicado públicamente la lista definitiva y completa de las obras paralizadas o ‘reprogramadas’ en sus plazos, es preciso -además de instar a la transparencia frente a las sucesivas y negativas novedades que se van conociendo- que de dicha lista finalmente se excluya los tramos más significativos para la continuidad racional de los ejes de comunicación, a fin de que puedan concluir los trabajos según estaba previsto ordinariamente. Es una cuestión de prioridad. Son esenciales y resulta incomprensible que se sitúen entre otros tramos que prosiguen en mejora o están ya en servicio, y cada mes que se le gane al calendario es trascendental. Hoy, aún se ignora si esa paralización será por uno o hasta durante cuatro largos años, una legislatura completa, y con exactitud dónde”.
“Por otro lado -se explica desde el órgano intercomarcal altoaragonés del PAR-, es preciso que la construcción de los tres tramos en obras cuyos contratos han sido rescindidos sea nuevamente licitada cuanto antes, viablemente mediante su incorporación al sistema de colaboración pública y privada, como se ha aplicado a otras situaciones similares en otras comunidades. No parece tener sentido que aquí, una autovía como el itinerario de tanto tránsito que conduce a zonas como Jacetania o Alto Gállego no pueda ser sostenible a través de una concesión, ‘peaje en sombra’, etcétera como método de financiación”.
En cuanto a esas opciones para revertir el actual panorama negativo, desde el PAR del Alto Aragón se apunta “igualmente hacia las posibilidades del Plan Extraordinario de Infraestructuras anunciado hace unos meses por el Ministerio y para el que se ha reivindicado desde instituciones locales, la inclusión de otros tramos pendientes y obras”.
Otra posibilidad, a juicio del PAR es “el escenario de negociación Aragón-Estado a través de la comisión bilateral y del despliegue del Estatuto de Autonomía, para que nuestra comunidad alcance las mismas oportunidades que disfrutan otras comunidades para ejecutar las obras de interés general. El mejor ejemplo es Navarra donde sus competencias y financiación permiten ultimar su autovía hasta llegar a Aragón, donde nos encontramos a expensas de las decisiones adoptadas en Madrid. Por esa misma razón, hay que convencerse por fin de que Aragón necesita un proyecto político propio en Madrid y una voz rotunda que sólo puede otorgar una representación parlamentaria fuerte, como otras comunidades”.
En opinión de la presidencia intercomarcal, “la situación es grave por sus efectos económicos en
todos los ámbitos y frente a la calidad de vida, valorando además que ha habido una incidencia especial de estos recortes en Aragón y en el Alto Aragón, sobre infraestructuras decisivas”.
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Al tiempo, el PAR del Alto Aragón recuerda “otras reivindicaciones pendientes, en obras sin comenzar, a las que en modo alguno renunciamos como la mejora de la N-260, la autovía A-14 o el desdoblamiento de la N-II o sus soluciones alternativas, aparte del ferrocarril que es también de máximo interés, en particular la Travesía Central”.
Finalmente, la ‘permanente intercomarcal’ ha demandado “en estas circunstancias, medidas de seguridad inmediatas y urgentes para las conexiones y desvíos provisionales causados por las obras en tanto no se reanuden, así como sistemas adecuados de conservación de los trabajos iniciados e infraestructuras provisionales o inconclusas a fin de evitar su deterioro”.